Camino Primitivo desde Lugo: curiosidades históricas
El Camino Primitivo desde Lugo es considerado la ruta más antigua del Camino de Santiago. Su origen se remonta al siglo IX, cuando el rey Alfonso II, tras conocer el hallazgo de la tumba del Apóstol, emprendió este itinerario desde Oviedo para comprobar la autenticidad del descubrimiento. Aquel recorrido marcó el inicio oficial de las peregrinaciones jacobeas.
Caminar hoy por estos senderos es recorrer un tramo donde la historia sigue viva en cada aldea, en cada puente medieval y en cada iglesia románica que ha sobrevivido al paso de los siglos.
➤ Lugo: un origen romano que marca el CaminoLugo es el punto de partida perfecto para los amantes de la historia. Su Muralla Romana, Patrimonio de la Humanidad, es el único recinto amurallado romano del mundo que se conserva completo. Su trazado influyó directamente en el Camino, ya que durante siglos fue un punto clave de paso y defensa.
Además, bajo sus calles descansan termas, mosaicos y restos arqueológicos que recuerdan que Lugo fue una ciudad estratégica en la Gallaecia romana.
- La muralla tiene 85 torres y un perímetro de más de 2 km.
- Muchos tramos del Camino discurren sobre antiguas calzadas romanas.
- Lugo fue una de las primeras ciudades en custodiar reliquias jacobeas.
El Camino Primitivo recibe su nombre por ser el camino “primero”, el que inauguró el monarca asturiano Alfonso II. Su viaje desde Oviedo hasta Compostela pasó por Lugo y marcó, según la tradición, la ruta original de los primeros peregrinos.
De hecho, muchos historiadores señalan que este recorrido sirvió para consolidar la devoción jacobea y el nacimiento del futuro Camino de Santiago tal y como hoy lo conocemos.
- Es el único Camino con un origen documentado en un rey medieval.
- El itinerario marcó la primera organización de hospitales y lugares de acogida.
- El tramo Lugo–Melide conserva el espíritu más cercano a aquella ruta primitiva.
El tramo entre Lugo y Melide es una auténtica lección de historia. Calles empedradas, caminos rurales usados desde hace más de mil años y puentes medievales que conectaban aldeas hoy casi intactas. Muchas de estas construcciones siguen cumpliendo su función original.
- Puente de Ferreira: uno de los puentes medievales más emblemáticos del Camino Primitivo.
- San Román da Retorta: conserva un tramo de via romana perfectamente reconocible.
- Vilabade: alberga una iglesia gótica vinculada al antiguo hospital de peregrinos.
Detenerse en estos lugares permite al caminante conectar con el pasado y comprender que este itinerario fue crucial para la comunicación y el comercio en la Galicia medieval.
➤ Arte románico rural: joyas escondidas en el CaminoEl Camino Primitivo desde Lugo es también una ruta única para descubrir el románico rural gallego. Alejadas del turismo masivo, las iglesias de pequeñas aldeas guardan capiteles, frescos y retablos que forman parte del patrimonio más íntimo de Galicia.
- Iglesia de San Miguel de Bacurín: uno de los mejores ejemplos de románico de A Ulloa.
- Iglesia de Santa María de Melide: templo románico del siglo XII con ábside semicircular.
- Capilla de San Roque: vestigio de la antigua devoción medieval melidense.
Son templos sencillos en apariencia, pero con un enorme valor simbólico para los peregrinos de la Edad Media y de hoy.
➤ Melide, el cruce de caminos históricoMelide es un punto clave y una de las curiosidades más destacadas del Camino Primitivo: aquí se produce la histórica unión con el Camino Francés. Durante siglos, esta confluencia convirtió a Melide en un cruce cultural, comercial y espiritual, con hospitales, mercados y tradiciones que aún hoy se mantienen.
Además, su famosa pulpería heredera de la tradición de los antiguos mercados jacobeos hace que muchos peregrinos consideren Melide una etapa imprescindible tanto por historia como por gastronomía.
➤ Un Camino donde cada paso es historia vivaEl Camino Primitivo desde Lugo es una experiencia especial para quienes aman el pasado y buscan comprender cómo se formó la ruta jacobea. Cada tramo conserva un aire auténtico, una sensación de caminar por donde caminaron reyes, monjes y peregrinos medievales.
Hoy, recorrerlo es disfrutar no solo del paisaje y la naturaleza, sino también de una Galicia rural cargada de leyendas, devoción y memoria histórica.
- El único Camino que conserva el espíritu original del siglo IX.
- Un itinerario menos masificado y lleno de patrimonio.
- Una experiencia cultural que se vive a pie y con todos los sentidos.



