Palas de Rei: un cruce de caminos jacobeos en el corazón de Galicia
Situada entre Portomarín y Arzúa, la villa de Palas de Rei es una de las paradas más emblemáticas del Camino Francés. Su nombre, que significa “Palacio del Rey”, evoca su pasado señorial y legendario, vinculado —según la tradición— al rey visigodo Witiza, quien habría residido aquí en el siglo VIII.
Hoy, Palas de Rei conserva su espíritu medieval entre calles tranquilas, pequeñas plazas y casas de piedra cubiertas de hiedra. Es un lugar donde el peregrino encuentra descanso, historia y hospitalidad a partes iguales.
➤ Cruce de rutas y culturasDurante siglos, Palas de Rei ha sido un auténtico nudo jacobeo, punto de encuentro entre caminos secundarios y la ruta principal del Camino Francés. Por sus senderos han pasado reyes, caballeros, comerciantes y peregrinos de todos los rincones de Europa.
- Confluencia de antiguos caminos reales y vías medievales.
- Tradición hospitalaria desde el siglo XII.
- Rutas rurales hacia el río Pambre y las aldeas cercanas.
Este carácter de “cruce de caminos” se respira aún hoy en sus bares, albergues y plazas, donde se escuchan idiomas de todo el mundo y cada historia se une a la del Camino.
➤ Patrimonio histórico y arquitectónicoPalas de Rei alberga un valioso legado medieval que enamora a los amantes de la historia y el arte. Su iglesia de San Tirso conserva una portada románica del siglo XII con una cruz grabada, símbolo de los primeros peregrinos que llegaban desde Europa.
- Castillo de Pambre: fortaleza del siglo XIV, una de las pocas que resistió la revuelta irmandiña. Su torre del homenaje domina el valle con una vista impresionante.
- Iglesia de Vilar de Donas: situada a pocos kilómetros del centro, fue templo de la Orden de Santiago y joya del románico gallego, declarada Monumento Nacional.
- Rutas rurales: senderos entre robledales, molinos y aldeas de piedra que muestran la Galicia más auténtica.
Estos lugares narran la historia viva de un pueblo que ha sabido conservar su esencia a lo largo de los siglos.
➤ Hospitalidad gallega y descanso del peregrinoAdemás de su legado histórico, Palas de Rei es conocido por su ambiente hospitalario. Los alojamientos, pensiones y casas rurales reciben cada día a cientos de caminantes que buscan reponer fuerzas antes de continuar su viaje hacia Arzúa.
- Amplia oferta de restaurantes con cocina tradicional gallega.
- Productos locales: queso, embutidos y miel de la comarca.
- Ambiente tranquilo, perfecto para pasear y disfrutar del atardecer.
En las terrazas del centro o junto a la plaza, los peregrinos comparten historias, consejos y risas. Palas de Rei es ese punto donde el Camino se convierte en comunidad y donde el cansancio se mezcla con la alegría de seguir avanzando.
➤ Naturaleza, descanso y tradicionesLos alrededores de Palas de Rei invitan a explorar. Los senderos fluviales, los bosques de robles centenarios y los pequeños ríos que cruzan el municipio crean un entorno ideal para disfrutar de la calma gallega. En primavera y otoño, los colores del paisaje son un espectáculo natural que acompaña al peregrino en su recorrido.
Las fiestas locales, como la Festa de San Tirso o la Festa dos Maiores, mantienen vivas las tradiciones gallegas y son una muestra del carácter alegre y acogedor de su gente.
➤ Una parada que deja huellaPalas de Rei es más que una etapa intermedia: es un lugar donde la historia y el alma del Camino se cruzan. Aquí, los peregrinos descansan, contemplan el paisaje y sienten que cada paso los acerca más a Santiago, pero también a sí mismos.
Quien se detiene en Palas de Rei comprende por qué Galicia conserva su magia en cada rincón: la piedra, la niebla, los sonidos del campo y la sonrisa de sus gentes hacen que este pueblo siga siendo un refugio espiritual dentro del Camino.
Haz una pausa en Palas de Rei y siente la historia viva del Camino de Santiago entre fortalezas, leyendas y hospitalidad gallega.


